Aburrido

Odio la monotonía, yo creo que es algo que cualquiera que me haya leído lo tiene bastante claro, incluso he dejado este blog porque se me hacía monótono, como Twitter y como casi cualquier cosa que he hecho en mi vida. Da igual que me guste algo, llegará un momento en el que me aburra de ello. Es por eso por lo que me he buscado un trabajo de cambio continuo y por lo que me gusta tanto viajar quedándome largas temporadas allá donde voy.

Ahora imaginad qué ocurriría si me encuentro con una persona aburrida, una de esas personas que no tienen nada que ofrecer a la vida. Por mi trabajo llevo ya bastante tiempo huyendo de gente que no tiene nada que ofrecer, gente que tiene que aportar a los proyectos lo mismo que yo y que ni se esfuerzan. Al final me ha pasado como con esos socios de proyecto, que la he acabado mandando a la mierda por mucho que me gustara. El problema no está en ver quién se esfuerza más porque eso siempre es subjetivo, el problema es no esforzarte, no hacer gestos o simplemente ser así. Porque tened en cuenta algo, hay gente que simplemente es todo lo contrario a lo que somos nosotros y eso no es algo malo. Al principio tratas de entenderlos y buscas razones por las que son así, pero luego te das cuenta de que dan igual los motivos, que no quieres a alguien a tu lado que relentice tu cerebro y te vuelva idiota.

Aprecio mucho mi mente, mis pensamientos y mi forma de ser, necesito a alguien que me haga mejor, necesito a alguien que me inspire. ¡Bastante aburrida es la vida ya!
A lo largo de mi vida he conocido principalmente dos grandes personas que me inspiran, una es mi antigua pareja Ana y otra Helena, a quien he visitado hace poco y me ha quitado todas las tonterías de la cabeza.

A mí me gusta hacer mejor a quien tengo a mi lado, hacer que crezca y que consiga la mejor versión de sí misma, yo quiero algo igual. No busco cambiar a esa persona, busco que esa persona tenga la mejor versión de sí misma y que explote todo su potencial.

Lo que más rabia me da de todo esto es que a la chica que he estado conociendo la he tratado como si fuera una socia de un proyecto, una socia que no ha aportado nada y que encima tampoco se esforzaba por hacerlo, pero lo peor de todo es que creo que jamás podría haber llegado a aportar nada, ya que no tenía nada nuevo que ofrecer. A mis 30 años es la primera vez que le digo a una mujer que no tenemos química y encima es verdad. ¡Punto para el equipo de los chicos!

Y ahora en estas líneas podría psicoanalizarla y que le temblaran las piernas si algún día leyera estas líneas sobre sí misma, pero… ¿Sabéis qué?
Las tormentas son muy bonitas, pero… Me tapan el sol.

Cada vez que me he alejado de alguien he sacado algo positivo, he aprendido a que cualquier sentimiento es bueno para motivarte, sólo tienes que saber hacia dónde enfocarlo. También es cierto que luego estas cosas luego me hacen plantearme para qué coño me abro a alguien con lo bien que me va estando cerrando con tantísimas balas rebotando sobre mi coraza. ¿Y sabéis lo bueno de esas balas? Que puedo tener a 100 disparándome al mismo tiempo, que me va a dar igual, pero si una sola es capaz de cruzar mi coraza… ¡Date por jodido Hero!

Ahora hablemos de mujeres, hablemos de Helena y cómo no para de salvarme la vida y hasta el alma.

Con Helena es todo diferente, se puede hablar de cualquier cosa y siempre aprendes algo nuevo, no tengo que llevar el 90% de la conversación y no tengo que proponer nada, ella tiene su propia iniciativa. Más de un amigo me pregunta por qué no me voy a Nápoles y me quedo a vivir allí y la verdad es que creo que por fin tengo la respuesta: No quiero joder algo maravilloso que tenemos.
Podría ser mejor, quizá podríamos hasta tener una pareja de niños que hablaran tanto italiano como español, pero lo que nos jugamos es mucho más que eso, además la experiencia me dice que irse a vivir a un sitio sin conocer a nadie más que tu pareja no sale bien, tienes demasiada dependencia. ¡Hay que querer, pero no necesitar!

Me gusta la inteligencia, es el rasgo que más me atrae de alguien, además pese a ser una de las personas más competitivas que vais a conocer no tengo ningún problema en que mi pareja sea más inteligente que yo. Hay mucha gente que tiene miedo de que su pareja sea mejor que él en algo, sobretodo nos pasa a los hombres, por alguna extraña razón si nos vemos por debajo de una mujer ya nos asustamos y vamos a por otra que podamos controlar. ¡Pero seréis idiotas!

Helena

Habíamos discutido unas semanas antes precisamente por la chica aburrida, tenía tal lío en mi cabeza que cometí la tremenda idiotez de hablar de ella, cuando es algo que tengo totalmente prohibido en nuestro pacto de no agresión. Yo sé que ella tiene sus cosas y ella sabe que yo tengo las mías, por lo que para llevarlo mejor tratamos de no hablar sobre ello. Sé que algún día encontrará al hombre perfecto y lo pasaré mal, pero que después me alegraré más que nadie por ella y seré el mejor amigo de su pareja.
Tenemos algo raro, realmente tampoco creo que “tengamos” algo, simplemente somos dos personas muy parecidas y que saben con qué pueden hacer daño y le ahorran pasar un mal trago al otro. Si ella me necesita yo aparezco, igual que si yo la necesito ella aparece y a veces sin que la avise.

Nápoles, hacía un sol maravilloso y ninguna nube estropeaba un perfecto cielo azul.

Allí estaba esperándome en el aeropuerto, con unos shorts vaqueros y una camiseta de lo más simple, pero estaba igualmente preciosa. Fue verla y se me quitaron todas las tonterías, de hecho estoy seguro de que ha sido gracias a ella por lo que he mandado a la mierda a la chica aburrida, sino seguro que lo habría alargado hasta que explotara por sí solo.

– No pienso decirte que estás moreno, me dijo mientras me acercaba a ella.

1 comentario en «Aburrido»

  1. Dices que las tormentas te tapan el sol, quédate con que sólo las tormentas son capaces de ocultarte las estrellas.

    Qué cabrón editando tu comentario, ¿eh?

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